La Hijita Querida de un justo se encuentra secuestrada desde hace 175 días

 

 

Ojalá fuera solo un cuento

 

Presentación

 

¡La paz sea contigo! . El padre de la niña la tendrá en la eternidad. 

Este cuento fue creado con el objetivo de difundir una vivencia  injusta, innecesaria y abusiva.

Han sido agentes del Estado de la Provincia de Salta los que han provocado en gran medida esta injusticia, por lo tanto no existen garantías para un proceso judicial. Sin embargo los mundos de Internet y de las letras  permiten elevar la voz, hasta las autoridades de gobierno o hasta la autoridad superior y divina, si es que hicieran oído sordo las que gobiernan en los Estados.

¡Hijita Querida! .  De otra forma se estaría perjudicando tu identidad, una vez lo doblegaron al hombre. ¡Nunca Más!.

 

Antecedentes

 

El 17 de Septiembre de 2011 fue uno de los días más felices de mi vida, por fin conformaba una familia. Aquella con la que nos aventurábamos me amaba y se sabía amada. Desde el mismo día de nuestro casamiento, lamentablemente, la intervención negativa de terceros y nuestra forma de resolver  las consecuencias de estas intervenciones fue minando el contexto de nuestra familia. Pero aún así y hasta el nacimiento de nuestra hijita trabajamos codo a codo por el progreso familiar.

Al nacer el fruto de nuestro amor, nuevamente, la intervención de personas equivocadas en su accionar provocó gran dolor y desde entonces siento que perdí a mi compañera y tuve que trabajar solo para llevar a buen puerto a nuestra familia.

Ante cada inconveniente mi esposa amenazaba con abandonar el hogar y llevarse a mi hija. He sido un buen padre desde la hora cero con mi hija y esta es una verdad que ni su propia madre puede decir algo en contrario. Amo a esa niña con toda mi alma y con todo mi ser. Por tal razón el pasar un segundo sin saber de ella o  estar sin ella es una eternidad con sensación a muerte.

En Julio de 2014 le pedí definiciones respecto a que haría con un tercero que estaba molestando  la armonía familiar. Ella optó por irse a la ciudad de General Güemes para a dejar a una prima que  había estado en nuestra casa durante sus vacaciones. Supuse que volvería y podríamos definir la situación pero no cumplió con lo prometido. La llamé muchas veces y no contestaba el teléfono móvil. No estaba donde me había dicho y nadie sabia de ella. Por tal motivo tuve que realizar una exposición en sede policial.

Luego me enteré, por sus dichos, que su madre la había recibido en su casa pero si me denunciaba y me restringía la posibilidad de ver a mi hija. Por tal motivo se labraron dos denuncias, una apócrifa y la otra presionada. Afortunadamente el padre de mi esposa intercedió y pudimos estar en contacto de nuevo y recuperar la familia. Sin embargo debí avalar que hubo una discusión fuerte ante el sistema judicial para evitar que se levanten cargos por falso testimonio a la madre de mi hija y de suplantación de identidad, al falsificar documentación, a su abuela. Pensé en ese momento que era lo mejor. Mi hija en esta situación perdió a su padrino de bautismo,  un maldito traidor.

Al poco tiempo el padre de mi señora fue echado de su casa con las manos vacías y lo acogimos en nuestro hogar.

Me preocupaba que la madre de mi hija hubiera descuidado sus estudios, la atención del hogar y de la familia. Al punto que cuando yo volvía del trabajo debía limpiar la casa, lavar la ropa, planchar, atender los animales y cuidar de nuestra hija. Ante cualquier observación respecto a esos temas ella siempre  agredía diciendo que ahí estaba yo, de nuevo con mis cosas, que si quería ella se iba con nuestra hija y me dejaban en paz , que era yo el que la tenia atada y que no la dejaba hacer algo o cuestiones similares.

En Septiembre de 2016 nos mudamos, pienso que todos teníamos la esperanza de que el cambio de lugar cambiaría también el aire de la relación. Al principio así parecía pero de nuevo empezó a descuidarlo todo y de nuevo aparecieron terceros en nuestra vida que solo empeoraban la situación con su accionar.

En Diciembre de 2016 mientras estaba arreglando y limpiando los autos en casa, mi hija jugaba y me ayudaba a su manera. En un momento se encaprichó con entrar a uno de los autos, gritaba y lloraba para que le abriera la puerta, como estaba atareado en el otro auto no podía atender su demanda al instante. Salió el padre de mi esposa y  quiso llevar la niña para dentro de la casa, le pedí que la deje, no escuchó o no quiso escuchar y se la llevó igual. Fui a buscarla dentro de la casa y la madre la tomó en brazos y evitaba que nos juntáramos de nuevo, le expliqué lo que pasaba pero no aceptaba la explicación. Su actitud era tal porque el padre de mi esposa y abuelo de nuestra hija la había cuestionado a ella de que la niña lloraba. En ese momento supe que la convivencia matrimonial ya no sería posible. Esa noche dormí bajo las estrellas.

Desde ese día ya estaba en nosotros otro tipo de vida. El abuelo de nuestra hija buscó un nuevo lugar para residir, yo pasé a ocupar un cuarto de la casa mientras que mi esposa e hija otro. Dada la inminencia de la Feria Judicial es que no se inició los trámites de divorcio civil en ese momento. Incluso fue mi propuesta el que se fuera de viaje con la niña, por el mes de Enero, dado que un amigo de ella supuestamente se lo ofrecía. Pensé que el tiempo serviría para mejorar la relación dándole otra visión al matrimonio o que bien podría servir para esperar de la mejor forma el desenlace tan temido. No quiso hacerlo.

De esta forma llegamos al 18 de febrero de 2017, ese día tuve que decirle que cuide a nuestra hija cuando esté con ella y deje de mandarse mensajitos por whatsapp, a sabiendas de que era con alguien en particular que lo hacía. No me molestó saber de la situación sentimental, si me molestó que mi hija se golpeara por descuido. Se lo dije y nos fuimos con mi hija al cuarto que yo ocupaba, a jugar.

El día 19 de febrero de 2017 a primera hora llamé al administrador del predio donde vivíamos dado que uno de los guardias del lugar no cumplía su función durante el horario de trabajo, se podrán imaginar quién era el que mandaba los mensajes. Asimismo mandé un mensaje al guardia en cuestión donde le recordaba el daño que le hizo a una familia y que esperaba que  sea conciente y responsable de ello. A causa de todo esto mi esposa empezó a agredirme verbalmente y a decir todo lo malo que se le pudiera ocurrir respecto a mí y a mi accionar. Llamó a su padre, que se había mudado de nuestro hogar a una pieza alquilada por él y de la cual nunca nos había dado la dirección. Luego de hablar con su padre me dijo que se iba con nuestra hija. Que se entienda bien que no era que quería salir de visita. Le pedí y exigí que no lo haga, que no se equivoque de nuevo, como la otra vez. Le pedí que espere hasta el martes 21 de Febrero – el día 20 de Febrero es feriado en Salta – y que ese día vayamos juntos a un abogado para tramitar lo que fuera necesario, para el bien de nuestra hija. No hubo caso, insistió y tomó a mi hija como rehén.

La desesperación me invadió y en un descuido pude hacerme de mi hija y nos fuimos en el auto a la entrada del barrio donde hay una guardia con cámaras de seguridad. Llamé al 911 – servicio de emergencia policial– y pedí ayuda.

A partir de ese momento inicia el peor de mis calvarios. ¡Secuestraron a mi hija!.

 

El Secuestro

 

Mientras esperaba al móvil del 911 mi esposa llegó al lugar y empezó a gritar, golpear el auto e intentar llevarse a nuestra hija. Le explique que ya había llamado al 911 y que cuando lleguen veríamos que se debía hacer.

Llegó el móvil del 911 y bajaron dos agentes, un masculino y un femenino. El agente femenino desde el primer momento trató varias veces de que nuestra hija fuera a la dependencia policial si o si con la madre.  Me objetó que mi hija estaba adelante del vehículo (estaba detenido, con el motor apagado, al costado de la garita de seguridad del predio), le dije que de tener que manejar había un asiento para niños detrás y que la llevaría de acuerdo a las normas de seguridad vigentes. Les propuse que vaya la madre también en el vehículo familiar en compañía de alguno de los agentes presentes, se negaron. Finalmente la madre de la niña fue a la Subcomisaría en la camioneta del 911 con el agente femenino y yo con mi hija y el agente masculino en el vehículo familiar.

Desde ya agradezco el accionar del agente masculino que concurrió del 911, fue el único que escuchó y entendió lo que estaba pasando.

En la dependencia de la Subcomisaría le tomaron declaración a mi esposa mientras esperaba fuera con nuestra hija. Luego me hicieron pasar, me senté en una banca que tienen allí y sin disimulo unos seis agentes me rodearon y bloquearon las puertas del lugar, uno de ellos (estimo que el encargado del momento) empezó a gritar y a decirme me calle y que le entregue mi hija a su madre.  Una alarma se prendió en mí y en el mejor tono de voz que pude le dije que yo no tenía problemas de que la niña esté con su madre pero que me preocupaba la seguridad de la niña, que si ellos se hacían responsables cumpliría lo solicitado. Una larga charla se produjo donde mencioné que el lugar donde querían llevar a mi hija sería una pieza sin baño donde debían vivir tres personas y que por alguna razón el abuelo de la niña nunca nos había dado la dirección exacta. Pedí que le hagan un chequeo médico a la niña por las excoriaciones a causa del descuido. Les dije que la madre de la niña había sufrido abusos de pequeña en su familia que por eso me oponía al destino (a lo que la madre dijo que si fue así, en presencia de todos, pero que había sido su madre y no su padre). A esto yo agregué que su padre había estado en esos momentos y que nada hizo. A ninguno de mis pedidos lo tomaron en cuenta. De igual forma tomaron a mi hija y la llevaron con su madre. Tras lo cual ambas salieron del edificio.

Me hicieron pasar a una oficina donde me recibió un agente femenino. Lo primero que me dijo es “usted lo que tiene que hacer ahora es...” a la vez que daba vuelta el monitor de su computadora con un texto ya escrito. Asimismo me decía que la madre tenía derecho a llevar nuestra hija donde quisiera aún sin el consentimiento mío. En medio de este decir apareció la niña y se sentó en una silla al lado mío (esa imagen es la que me mantiene en pie, mi niña de 3 años junto a su padre mientras la mentira, la corrupción y el abuso tomaban fuerza) . Le pregunté al agente si es que acaso no tenía yo derecho de saber donde estaba mi hija y si podía grabar la conversación que estábamos teniendo. Se negó a que pudiera grabar la conversación y me siguió negando el derecho a  que yo pudiera exponer la realidad de los hechos, según mi visión. (Código Procesal Penal Art. 239).Los policías que antes me habían rodeado seguían afuera, esperando no sé qué.

Con mucho dolor entendí que estaba siendo víctima del abuso policial y de la discriminación por mi género. Yo, el que había solicitado ayuda estaba siendo vulnerado. Y lo peor de todo es que además de vulnerar mis derechos estaban vulnerando los derechos de mi hija .(Ley Provincial 7.742 Art. 11).

Desde ese momento solo tengo imágenes inconexas en mi memoria. Recuerdo que los hice responsables ante Dios de lo que le pase a mi hija, salí hacia el auto y manejé. La siguiente imagen que tengo es la del auto en marcha frente al poste de la Capilla próxima a la Subcomisaría. Luego me veo en la casa familiar en donde quedó un vacío enorme. Prendí la computadora y me puse a escuchar música sentado, mirando hacia la nada y pensando en nada. Tocaron el timbre y eran los agentes del 911, me decían que habían verificado la situación y que el reporte del agente masculino del 911 se había tomado. Adolorido y sin buen entendimiento les pedí que se retiren de mi casa. En la Subcomisaría al negarme el derecho de defensa, al discriminarme por mi genero y por sobre todo al quitarme mi hija con violencia psicológica y verbal mientras intimidaban con su presencia  produjo un quiebre en mí.

Nadie merece pasar lo que pasé y ningún hijo merece que lo separen de quién le quiere, cuida y engendró; sin que exista una razón real.

En ningún momento fui una amenaza. Y la prueba está en que no me detuvieron o intentaron hacerlo.

Volví a mi letargo y nuevamente visitan mi domicilio. Esta vez eran tres policías masculinos de la Subcomisaría y mi esposa. Me dicen que ella sacará lo que desee, les doy entrada y proceden a retirar todo lo que mi esposa indicaba, sin tomar registro de ello.

Pedí ver a la niña, que estaba con su abuelo en el vehículo policial. El mismo personaje que me tratara peor que a un perro en la dependencia policial dijo que estaba dormida y que  no era conveniente. Me asomé a la puerta y mi niña estaba saltando en la camioneta con su juguete preferido en las manos. Fui a por ella y juntos entramos en la casa para jugar  una vez más, tenía que hacerle sentir el amor que le tengo.

Pregunté en cuál juzgado estaba el expediente y el agente masculino que estaba dentro de la casa, en ese momento, no sabía. Preguntó, a la misma persona que a toda forma quería que no tuviera contacto con mi hija, “¿Esta causa está en la fiscalía de Rosario?” . La respuesta recibida fue sin precisiones y mencionó algo de un juzgado de menores, nada más.

Entiendo que hay funciones que se deben cumplir con riesgo de conciencia, pero no entiendo que se abuse de las funciones de un cargo. Obsequié a cada uno de los agentes un texto que escribí por el bicentenario de la Batalla de Salta y al momento de entregarle a la persona que tan mal me había tratado le dije  “Esto es para demostrarte que no te tengo bronca. Pero no se le hace esto a un justo”.

La forma en que actuaron me parece propia de grupos delictivos y no de agentes de las instituciones que resguardan la ley.

Así fue como el estado secuestró a mi hija a través de sus agentes. Ella está desaparecida. No sé a que juzgado o repartición ir, no sé la dirección donde se encuentra, no sé que más hay de fondo, no me notificaron de algo, no tuve la oportunidad de  defenderme de los abusos a la honra, a la reputación, a mi vida privada y familiar.

 

Consecuencias

 

Estoy convencido  de que mi hija y yo hemos sufrido abuso por parte de agentes del Estado de la Provincia de Salta. Lo sucedido encuadra dentro de la definición de secuestro dado que privaron de la libertad y de sus derechos a una niña y le exigen a su padre, como rescate, que dé su aval a un paradigma discriminatorio y asuma situaciones que no son ciertas o en su defecto que no pueda compartir la vida con ella.

Dado el mal accionar en el procedimiento temo asistir de nuevo a las instituciones del estado para solucionar la problemática.

En el año 2000  dejé de trabajar para una empresa multinacional de comunicaciones, algo me incomodaba de la situación social. Viajé por Bolivia, Perú y Chile tratando de entender otras realidades y buscando alivio para mi alma. Al volver a mi patria la encontré al borde del abismo, luego se dio un paso adelante y la historia ya registra lo acontecido.

Gracias a mi viaje y a que tenía un título profesional, en ese momento se presentó la oportunidad de migrar a Europa  y permanecer de manera permanente. Sin embargo me acordé de las vivencias de Japón de pos guerra. Ellos honran a sus ancianos por el legado que les dejan a las generaciones que les suceden y desprecian a los que abandonaron su patria cuando más se les necesitó. Una profunda reflexión me hizo quedarme y aportar mi grano de arena desde la docencia.

Estoy decepcionado del estado que hemos construido. La gota que rebalsó el vaso es que los agentes de seguridad actúen hoy como en los operativos de detención de la década de los '70 para quitar una niña a un padre amoroso mientras que son incapaces de mantener la seguridad cotidiana y son cobardes como quizás corruptos a la hora de enfrentar el narcotráfico.

Es la gota que rebasó el vaso, no es lo único. Como sociedad hemos perdido los valores, hay tanta corrupción que nadie puede tirar la primer piedra, el otro es una realidad y no lo es el nosotros, seguimos mirando las sociedades foráneas y admirándolas antes que mirar nuestra realidad y fijarnos un rumbo, la desigualdad social es tremenda, los descendientes de inmigrantes discriminan al inmigrante actual,..., y tanto más.

Pienso que una mujer inmadura o inconciente está vulnerando el sistema a través  de una ley que busca proteger personas que sufren y que merece una protección mayor a la normal. A causa de un testimonio falso y la vigencia de un paradigma machista, donde el hombre es violento por el solo hecho de ser hombre, una niña perdió el derecho de estar con su padre y un padre perdió el derecho de acompañar el crecimiento de su hija. Por el honor de todas las nobles mujeres y de aquellas que la ley no ha podido ayudar es que repudio y expreso el mayor de los desprecios por la actitud de esta mujer que intencionalmente desvirtúa la esencia de una ley para procurar cubrir sus elecciones de vida.

Siento que perdí salud física por la situación, agravando la diabetes ya padecida. Siento que perdí salud mental, porque la memoria me falla y solo tengo imágenes inconexas de la realidad que vivo. Siento que perdí la salud social,  porque  he dejado de creer en las instituciones constituidas y de confiar en las personas. Siento que lo he perdido todo por cada segundo que no puedo estar con mi hija y por no saber siquiera donde y cómo está.

Renuncié a la docencia porque soy docente por vocación y elección, no puedo enseñar lo que no sé o lo que no creo. La educación es la base de la sociedad y de eso estoy seguro, lo que no estoy seguro es que quiera seguir defendiendo y enseñando el tipo de estado y sociedad vigente.

Me di de baja del sistema tributario, monotributo, porque estoy consternado y no creo poder ejercer bien mi profesión en un momento de crisis económica  y porque pienso que los sistemas tributarios son la forma más disimulada y difundida de ejercer dominio sobre las personas.

Nadie entiende mi visión, quieren que recurra al sistema judicial, quieren que continúe cumpliendo mi rol social, quieren que solo deje pasar la situación y que el tiempo cure todo, en otras palabras quieren que viva resignado y atemorizado en un sistema que está mal. Por mi parte, ahora soy un ermitaño encomendado a Dios. Y por mi ¡Hijita Querida! voy a trabajar para legarle la mejor patria que pueda. 

Que se entienda bien, no busco venganza, busco justicia. No deseo castigo para los que mal actuaron, si que se anule toda documentación falaz, si que el estado le devuelva a mi hija el estado de bienestar que tenía hasta que sus agentes actuaron, si que se reprenda y eduque a los ciudadanos y agentes, si que se apliquen las leyes acorde a la norma y que estas sean frutos de la razón y con consideración de las excepciones y si que se genere una sociedad más justa. Por sobre todo, SI deseo el reencuentro con mi hija. ¡Que este secuestro termine de una vez!.

En fin.  Lo hecho, hecho está. El dolor, el desarraigo, la repulsión, …, la esperanza son lo único que en mi soledad me hacen soñar con ese reencuentro.

 

Crónica de Marzo

 

A las dos semanas de lo acontecido recorrí el edificio central del Ministerio de Justicia de Salta, denominado ciudad judicial. Pasé por diversas oficinas hasta que en la mesa distribuidora buscaron algún expediente relacionado y como no daban con tal me recomendaron ir a la oficina de Asesoría de Menores. Me atendió la secretaria y tampoco encontraba el expediente,  gracias a su intervención  una de las abogadas asesoras me atendió.

Cuando buscó el expediente por DNI o por el apellido y nombre de mi esposa nada se conseguía. Por fin buscó por cada  apellido de manera separada y apareció un expediente. Uno de los apellidos estaba cargado como tal y el otro como parte del nombre. Ella leyó el expediente y me dijo que mi esposa había manifestado que se retiraba del hogar para continuar viviendo en el domicilio de su padre, asimismo manifestó que iniciaría los trámites del divorcio. De la platica con la abogada entendí que era mejor no aproximarme a mi esposa porque, como ya lo había hecho una vez, bien podía aprovechar una circunstancia así y generar una controversia de palabras contra palabras y aducir algún tipo de violencia de mi parte para con ella. El único motivo que podría tener para buscar a mi esposa es la necesidad de abrazar a mi Hija. Dios bendiga a la secretaria y a a la abogada que me recibieron y escucharon.

Me comuniqué el 10 de marzo, por medio de las páginas online,  con diferentes ministerios del gobierno provincial planteando brevemente la situación. El ministerio de derechos humanos me recomendó el programa de asistencia jurídica o que plantee el caso en la Secretaría de Derechos Humanos cita en la calle Santiago del Estero. También se comunicaron del Ministerio de Jefatura de Gabinete de Ministros y luego de pedirme algunos datos personales, que remití el día 20 de marzo, me comunicaron que un responsable del Ministerio de Seguridad tomaría contacto conmigo en breve.

El día 19 de marzo se publicó en dos de los periódicos de mayor impacto de la Provincia de Salta el link de esta página. Al cumplirse un mes de la desgracia.

El día 24 de marzo por la noche salía para hacer unas compras en el Barrio Intersindical, cercano a mi domicilio, cuando el guardia de turno me entregó una notificación del 21 de marzo donde se me restringía la posibilidad de aproximarme a mi esposa. Destaco que fue  un guardia de seguridad privada, no un policía o en presencia de un policía, que se me notificó. La notificación era del 21 de marzo con sello de urgente y se me entregaba la misma el día 24 (feriado), siendo que todos esos días y más aún ese día en particular permanecí en mi domicilio por lo que se me podría haber notificado formalmente con la visita de un agente de policía a mi casa. Firmé la recepción aclarando la situación irregular y entregué el duplicado a mi abogado. Si bien era triste la novedad, por fin tenía algún dato concreto. Pero me quedó una sensación extraña y muchas preguntas: ¿los guardias estarían complotando dado que un compañero laboral estaba afectado?, ¿la subcomisaría continuaba ejerciendo actitudes indebidas e ilegitimas?, ¿cuál era el motivo de la restricción?, ¿mi esposa había realizado alguna nueva denuncia?, ¿esta sería la comunicación del Ministerio de Seguridad que me habían prometido?, ¿se estaban armando más causas según la conveniencia de mi esposa o de la Subcomisaría?,...

 

Crónica de Abril (El cuento ahora es realidad)

 

La restricción recibida en marzo mencionaba un domicilio de juzgado que no existe en la provincia de Salta. Además el texto no poseía sellos o algún indicador de la jurisdicción de la que provenía, por lo que era de asumir que su origen eran de la provincia de Salta.

El 25 de abril de 2017 se recibió con la misma modalidad que la comunicación anterior una citación para audiencia. La misma provino del Tribunal de Familia, Sala II, Vocalía Nº6 a cargo de la Dra. Mirta Chagra, Juez de Familia, Secretaría de la Dra. Teresa Lewin Nakamura de la Provincia de Jujuy - San Salvador de Jujuy. Siendo el Dr. Elías Efraín Garay quién corrió con el diligenciamiento.

Por primera vez luego de casi 70 días del secuestro y  desaparición de Cristina Monserrat Aguilera Oliva DNI 53.712.594, en la Subcomisaría de San Luis de la ciudad de Salta, hay una pista cierta de su paradero. Aquí vale aclarar que Cristina Raquel Oliva Tejerina DNI 36.815.556 el 19 de febrero de 2017, desbordada por la situación, denunció falsamente a su marido Bernardo Pedro Aguilera DNI 25.411.165 por violencia familiar; situación que a la fecha no pudo demostrar pero que por ley provincial 7403/06 la denuncia implica de por si un hecho y por lo tanto queda vulnerando el principio de inocencia. El expediente 582985/17 fue generado por esta causa en el Juzgado de Violencia de Genero Nº1, Mesa 1 de la Provincia de Salta - Ciudad de Salta. En el mismo la demandante fija domicilio en calle 20 de febrero 1338 de la ciudad de Salta. El domicilio fijado legalmente fue el domicilio que la familia tuvo antes de mudarse en setiembre de 2016 y que fue entregado y ocupado por sus nuevos dueños.  Los tres miembros de la familia y cuyos DNI estaban en posesión de las partes al 19 de Febrero de 2017 tenían por domicilio Ruta 51 km 4. Por esta razón se supone un falseamiento de datos y una falta de verificación por parte de la Policía y de los agentes del sistema judicial de los DNI y datos vertidos por la demandante y como consecuencia por aproximadamente 70 días el padre no ha podido ver a su hija (ley 24.270/93) , iniciar procesos judiciales relacionados o ejercer  sus derechos de manera apropiada. Sumado a esto la demandante cambió el número de celular por lo que también impidió que gente interesada en el proceso se pudiera comunicar con ella, una de las personas interesadas en el proceso vio como amenaza esta situación para la continuidad de un instituto educativo privado de la ciudad de Salta dado que la firma de la demandante como conyugue era necesaria en un documento para el funcionamiento durante el ciclo 2017.

Aquellos que son letrados entenderán cual sería el proceso que se debe seguir a esta situación y muchos pueden entender las intencionalidades de estos "errores" de proceso. Justicia ya no se puede hacer. Nadie ni nada puede devolver la paz a un padre que no sabe de su hija, siquiera saber si es que ella estaba viva o donde residía. El tiempo que perdió la niña en su desarrollo como persona al carecer de la figura y amor de su padre, por solo mencionar dos de las más dolorosas consecuencias. El proceso judicial se vio perjudicado por falsedad en la demanda o por ineficiencia de los agentes del estado que no corroboraron los datos. ¿Errores justificables o acciones intencionales?.

Es posible pensar la intervención del Gobierno Provincial a través del SAVIC (Servicio de asistencia a la víctima), ya que sin juicio previo y con aval para la justicia Jujeña se permitió el traslado de la niña y nunca se informó o citó al demandado. ¿Pensarán que un traslado de jurisdicción les limpia las manos?,... De toda forma se asistirá a la audiencia y se explicará la situación buscando solucionar la situación y sin que por ello se siga dañando la identidad de la niña. Y mucho menos que se reconozca fuero alguno a los intervinientes, quienes saben que lo que hacen es incorrecto.

La violencia es un mal de los seres humanos, la de género y familia atentan contra la unidad básica de la sociedad. Por ello el sistema judicial debería recepcionar las denuncias, hacer intervenir los profesionales necesarios y dictaminar en el corto plazo sentencia favorable a la demanda, o no. Pero el actual sistema recibe la denuncia, condena al demandado sin juicio y deja caer las causas sin siquiera realizar un proceso técnico multidisciplinar. Si una persona denunciada actuó violentamente debe el estado intervenir para que no lo haga y si  la persona denunciada no actuó violentamente debe el estado intervenir para que el demandante o actor no haga denuncias falsas perjudicando la honra del demandado. ¿O acaso una falsa denuncia no es una forma de violencia?. ¡Están ciegos y atontados!.

 

Crónica de Mayo

 

Se asistió a la audiencia en la provincia de Jujuy. Según los dichos del abogado y de la secretaria la causa estaría con protección a la víctima y por ello la actora no estuvo presente durante la misma. También confirmó el abogado que hubo causa penal de la cual el demandado nunca fue notificado o convocado, ¿volvieron a vulnerar el derecho a la defensa?. Se entregó algún dinero para la cuota alimentaria, se realizaron propuestas por parte del demandado para garantizar la cuota alimentaria de la menor, por la parte de la demanda se propuso un monto de dinero que duplica el ofrecido por la parte demandada y que en la actualidad significaría más que el 50% de lo ingresos sumados de las rentas, intereses y salarios. Se destacó por los abogados que la renuncia al trabajo y el cierre de la consultora correspondían a intenciones de no abonar cuota alimentaria, a lo que el demandado volvió a reiterar su convicción de que nunca más ejercerá docencia formal porque no puede ya legitimar o defender al estado ,menos desde su institución primaria, debido a los abusos y violencia injustificada que el estado sometió a su hija y a él en base a falsas denuncias. Asimismo se refirió al cierre de la consultora debido a que la situación económica no favorece que la misma tenga ganancias y por lo tanto no se encuentra el sentido de abonar impuestos para nada y en base a nada.

A pesar de pedir ver a la niña, le negaron esta posibilidad aduciendo que no se había iniciado un proceso para la visita. Secuestraron a una niña, se la llevaron a otra provincia y la única comunicación fue para exigir dinero. Cuando se accede a todo, aún siendo injusto, y no permiten siquiera ver a la niña, ¿es la niña un rehén?. Hasta los delincuentes de las películas permiten que los padres hablen con sus hijos en un proceso de secuestro, el estado por medio de sus agentes no lo permite. Y si bien la madre inventó causas de violencia familiar contra el padre, no existe causa alguna por violencia del padre hacia la hija, por lo que si alguien hubiera ido por la niña bien la podría haber llevado a la sala de audiencia para que padre e hija estén unos segundos juntos, luego de 72 días.

Se debe destacar también que la secretaria como el abogado de la parte actora pareciera que dudaron o entendieron que el proceso no es tan simple ni veraz como lo plantea la madre, pero ellos entienden que deben ser asépticos a la situación. Algunos comentarios de ellos dejaron entrever que en medida de sus posibilidades procurarán el reencuentro con la niña y ordenar el caos, al menos administrativamente.

Con todas la decepciones que muchas personas han revelado a lo largo de este caso, ya no puede existir la confianza en las personas. Pero si se puede tener alguna esperanza, la que se espera no se convierta en una nueva decepción.

El día 6 de mayo el abogado de la parte actora se comunico por email con el demandado. Las propuestas giraron al respecto de los asuntos financieros y del trámite de divorcio. Proponiendo un régimen de visita amplio pero solo cuando esté concretado el divorcio y la división de bienes. Se realizó las observaciones a la propuesta y se lamentó que el derecho de la niña de ver a su padre siga siendo vulnerado y pendiente de trámites.  Lamentablemente el código de CBU proporcionado el sistema del banco lo considera inexistente y por ello no se puede realizar transferencias. Consultado un abogado, todo lo actuado por la vocalía de Jujuy es un despropósito, nunca se comunicó la demanda original ni se envió copia. Se hicieron las notificaciones sin datos precisos y se tomaron como válidas aunque no fueran acompañadas por las firmas correspondientes. En definitiva jugaron con las emociones de un padre que tiene a su hija secuestrada.

Los secuestradores, confiados en el amparo del estado, se atrevieron ha amenazar y echar culpas por la responsabilidad de su actos. No habrá piedad para una situación tan injusta. La niña no merece la violencia que ejerció el estado y estos personajes idiotas.

LA VERDAD, en Argentina, perdió su valor. Ahora son los procesos los que priman, procesos que aún sin pruebas y vulnerando las normativas constitucionales y de la ley se los toman como válidos. Hasta los textos documentales poseen errores de escritura. Cuando la mentira prima y los sofistas reinan, los amantes de la verdad deben pasar a la clandestinidad. Pobre patria mía, pobre hijita mía.

Se seguirá trabajando para que Monserrat sufra lo menos de esta situación injusta. Y también se trabajará para que la sociedad renazca y este estado corrupto y violento se acabe.

El domingo 21 se realizará la proclama pública y desaparecerá este medio. La verdad pasa a la clandestinidad.

 

Crónica de Junio

 

¡¡¡Los traidores!!!. Aquellos que se decían amigos y por la espalda te vituperaban. Se interesaban por tus temas y problemas solo para poder sacar provecho, esgrimir conocimiento o con el tiempo usar aquel dolor como arma clavada cual Bruto. ¡Traidores¡, ¿acaso creen que no  los sabía con tales mañas?, ¿acaso creen que uno confiaba plenamente y no los vigilaba?. Son tan idiotas e incapaces, solo se preocupan de ellos mismos pero necesitan del otro para creer que son alguien importante. Se les detesta y se les reconoce de lejos. Llegó el tiempo donde serán purificados, teman porque bien hacen en temer. ¡Traidores!, solo merecen desprecio y estas palabras que lo reflejan. Llorarán perdidas terribles desde ahora y aún así nunca pagarán el precio de la traición. Se verán ríos de sangre en la calle cuando el ermitaño del norte celebre el nuevo año. El nuevo sol y la nueva luz ya están a la vuelta de la esquina. Se verá y se hará justicia en todo lugar. Todos se arrepentirán de haber tratado al justo de manera injusta. Todos se arrepentirán de haber codiciado más de lo que se les ofreció por justicia y generosidad. 

En Argentina el día del Padre se celebra el 3º domingo del mes de Junio. Los presidiarios, condenados por algún delito, tienen derecho de ver a sus hijos. Un justo, acusado falsamente, que hizo lo posible ante las autoridades del estado no tuvo ese derecho. Siquiera se tiene certeza de la sobrevivencia y el estado de salud de la menor. Esa es la realidad en la Provincia de Salta, en el Noroeste de la República Argentina.

Un nuevo año y nuevos propósitos.

 

Crónica de Julio

 

Sin que se notifiquen las demandas realizadas y siendo que la "actora" fijó domicilio ante la Policía y el Poder Judicial de Salta, sin que corra traslado, siguen llegando papeles del poder judicial de Jujuy. ¿Simple error?. Nuevo Juez y nueva causa. Siguen manipulando los procesos mal intencionadamente, mientras tanto una niña está siendo vulnerada en todos sus derechos. Adultos sin escrúpulos que la tienen secuestrada, de rehén, aspirando a obtener una monedas por su rescate. ¡Impíos!, cuando llegue la hora habrá llanto y rechinar de dientes.  Expedientes C-090974/17 y C-090893/17 juzgado a cargo de la Dra. MARTHA A. ROSEMBLUTH y  Prosecretaria Dra. MARIA CAROLINA FRIAS.

Más tarde o más temprano, caiga quién caiga, ¡SERÁ JUSTICIA!.

 

Crónica de Agosto

Los detalles para la casa, planificados como familia casi están terminados. Los detalles previstos para asegurar lo mejor posible para Monserrat casi está hecho. Pronto, por los resultados de los procesos judiciales o porque el alma ya se reencontró con su destino final, Monserrat y su padre volverán a ser felices juntos.

Recién ahora y gracias a la intervención de un tercero pude enterarme que el 02 de Marzo de 2017 mediante el expediente C085222/17 se había pedido una protección de persona según ley 26.485 en la Provincia de Jujuy. Siendo que todavía estaba vigente la intervención judicial  expediente 582985/17  generado en el Juzgado de Violencia de Genero Nº1, Mesa 1 de la Provincia de Salta - Ciudad de Salta. La cual incluía la vigilancia policial por 15 días en el domicilio de ambas partes. Queda claro que la intención de denunciar falsamente violencia psicológica era para realizar el abandono del hogar amparada por el Estado. Nunca avisó el cambio de domicilio ni se corrió traslado. ¡Una injusticia más! y van...

Por ello todas las acciones violentas que emanan del Ministerio de Justicia de Jujuy y las amenazas realizadas por el abogado de la actora son solo eso, violencia. No tienen competencia para agredir de la forma lo que hacen, ni a mi hija, ni a mi. Por lo que a mi respecta les perdono porque no saben lo que hacen. Y ruego a Dios que les haga justicia y castigue, lo que deba castigar, por el daño que le hacen a mi Hija.

La Muerte es mejor que la Vida

 

Durante casi 5 años pude vivir como mi esposa descuidó sus votos matrimoniales, siquiera fue capaz de prepararme comida según la dieta que mi enfermedad requería mientras duró el matrimonio. Viví que ella anduviera de  cortejo y terminara acusándome  de  cuestiones falsas. Viví que ella descuidara sus estudios y se enojara conmigo cuando yo intervenía para que se comprometiera con su futuro. Viví que ella descuidara a nuestra hija, que la secuestrara con el apoyo de agentes del estado y que condenara a la niña a vivir  una vida de menor calidad a la que tenía. La situación me quebró, hasta estas líneas que escribo son un esfuerzo de la razón  y de coordinación.

Un amigo conocedor de mi padecer me preguntó ¿por qué no hacer algo más?. Debí explicarle que apenas puedo despertar y mantenerme de pie. Quién vive este tipo de desgracia es el único que sabe que no se trata el tema como un proceso o trámite, el alma se muere poco a poco, segundo a segundo y la razón no encuentra motivo para tratar de salvarse. 

El tiempo de vida todos lo tenemos delimitado, pero cuando nos aproximamos a la hora final hacemos el esfuerzo de rebelarnos. En mi caso solo estoy esperando que suceda, sin accionar algo de mi parte para evitarlo. Lo peor de todo es que existe un monstruo social hambriento al que tuve que confrontar y este sigue allí, esperando por mi hija y por muchos más.  

¡Hijita Querida!. Porque los secuestradores nos quitaron el derecho de vivir juntos y de progresar juntos. Declaro que soy un ermitaño, en el norte, esperando un reencuentro con su hija.

Quién fui ya no soy. Siendo  las cero horas del día  01 de abril elijo dejar de vivir.

 

Carta a mi Hija

 

Amor, quizás estas leyendo esta carta y puedas sentir el amor que siempre te tuve.

Muchas cosas pueden haberte dicho sobre mí, incluso pueden haberte mostrado expedientes y actuaciones policiales para probar lo incorrecto e injustificable.

¡Hijita mía! quiero decirte que no me importa cuanto hayan tratado de destruir lo que fui, jamás claudiqué. Sé que en la eternidad encontraré la justicia que este mundo no nos brinda.

Quizás te digan que fui violento, jamás lo fui. Tuve que mostrarme duro en un mundo que es violento de muchas formas, si me hubiera quebrado o  mostrado débil tu misma no existirías. A nadie hice daño de manera consciente, a nadie. Y si alguien se sintió ofendido con mi actuar te puedo asegurar que fue porque le dije alguna verdad sin embellecer la forma de decirla.

Quizás te digan que te abandoné. Esa mentira jamás la creas, la única forma en que nos separaron fue porque te secuestraron hijita. Te quitaron de mis manos con mentiras y abusos,  en nombre de un estado que ya lo conocerás  por su corrupción.

Quizás te digan que no fui tu padre. El amor que tuvimos tú y yo desde la primera vez que nos vimos en el Hospital y hasta cuando nos separaron y jugamos, son nuestro seguro de padre y de hija. No necesitamos pruebas de ADN. Lo nuestro supera toda ciencia. El amor nos hace más que lo que puede hacer la biología.

Quizás te digan muchas cosas que procuren denigrar mi persona. Pero has de saber hijita: quién hace algo injusto sufre más que el justo que lo padece.

Fui un hombre con mucho dolor en la vida. Tuve que superar muchas barreras. Procuré hacer lo correcto en cada circunstancia. Pedí disculpas por aquellos actos u omisiones de los que fui conciente por sus consecuencias. Pienso que por donde fui dejé una estela transparente de vida. Fui un hombre común tratando de hacer lo correcto en un mar de injusticias justificadas.

Trato de escribir una descripción del que fui porque he decidido dejar de vivir. Mi pobre alma se desangra por cada segundo que no estoy contigo. Es una injusticia mayor la que origina que no podamos ser juntos. Quizás pudiera perdonar a tu madre si alguna vez reconociera su mentira de forma pública. Pero nunca podré perdonarle el daño que te hizo a ti.

Las leyes difícilmente puedan ser justas con nosotros, soy hombre, la ley actual discrimina y margina al hombre, como en su tiempo marginó a la mujer. Una denuncia se transforma en sentencia de inmediato desestimando el principio de que somos inocentes hasta que se demuestra lo contrario.

Hijita, se feliz en la vida. Que mi sacrificio no empañe tu vida, algún día entenderás lo que hice hoy. Lo bueno, lo bello y lo justo han de ser tus metas. Y tus metas solo las conseguirás si es que amas.

Si un día quieres saber de tu padre, busca al ermitaño del norte. Él tendrá a resguardo la verdadera identidad de tu padre. Él te hablará de sus virtudes y defectos, pero sobre todo te compartirá el amor que te profesaba.

Hijita, es tan difícil escribirte sin que las lágrimas broten y que el alma no exhale suspiros de frío mortal. El tiempo termina. Fuiste, eres y serás mi único amor. De seguro visitaré tus sueños y allí viviremos la justicia que este mundo prohíbe.

¡Te amo hijita!, nunca dudes de eso.

 

Final

 

¡Sean por siempre execrables los responsables!.

El alma del padre ahora descansa y espera la resurrección de los muertos.  

Ya nada será de él. Y el mundo nada será sin él.

Ahora soy yo quién atesorará la biografía de un justo que el mundo violento y mentiroso condenó a un largo suplicio y a morir.

Soy porque fui, porque soy y porque seré. Soy porque soy amor y lo doy.

 

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